En los albores de la historia el concepto de autoridad estaba rodeado por un aura mágico-religiosa .
El líder era concebido como un ser superior al resto de los miembros del grupo, con atributos especiales.
Un individuo al demostrar su superioridad ante la comunidad se convertía en el líder.
se consideraba que estos poderes o atributos especiales se transmitían biológicamente de padre a hijo o era un don de los dioses,es decir, nacían con ellos.
Sin embargo, aun entonces, se busco a través de la transmisión de conocimientos y habilidades crear lideres.
Actualmente con el auge de la psicología, se ha tratado de fundamentar esta perspectiva a partir del fuerte vinculo psicológico que establecemos con nuestro padre, la primera figura arquetipica que tenemos.
Estudios psicológicos sobre el liderazgo sostienen que buscamos en nuestros lideres la seguridad que nos proporcionaba el símbolo paterno.
Y así, como conceptualizabamos a nuestro padre como un ser perfecto e infalible,reproducimos esta fijación hacia nuestros lideres, considerándolos por lo tanto, mas grandes, mas inteligentes y mas capaces que nosotros.
Por ello es que individuos superiormente dotados seran vistos como lideres potenciales y colocados en una posicion de liderazgo, donde, finalmente se convertiran, incluso a pesar de ellos mismos en lideres.
Durante mucho tiempo se ha pretendido definir y medir los rasgos y las habilidades de los lideres,sin embargo, no se ha logrado hasta ahora un consenso al respecto.
Las listas y las explicaciones son muy diversas, amplias y heterogéneas.
Estos listados reflejan mas que las características verdaderas de un líder, los valores prevalecientes en la sociedad o la imagen del líder ideal.
Los estudios sobre el liderazgo señalan que los lideres tienden a ser mas brillantes, tienen mejor criterio, interactuan mas, trabajan bien bajo tensión, toman decisiones, tienden a tomar el mando o el control, y se sienten seguros de si mismos.
